Coordinación Anticarcelaria del Rio de la Plata
inicio contactos
presos

Carta de un compañero anarquista desde la carcel de Picota.
10.03.06 - Bogota, Colombia.



El Estado y la cárcel "Una bodega humana"
El Estado y la utilidad de las cárceles.

Más de seis meses han pasado desde mi llegada a este lugar, pero igual podrian ser mas de seis dias o seis lustros, pues un dia sucede a otro sin ninguna diferencia, sin saber a ciencia cierta si es un dia menos de los que tendre que vivir aca o si es un dia mas de los que tendre que morir aca. La cotidianidad en este espacio-tiempo lo defino como vertiginosa quietud, pues se vive el afan de quien nada tiene que hacer mas que esperar, y parece que la dialectica de la vida entrara en un marasmo eterno, en un estado catatonico profundo.

Entonces se reflexiona acerca del sentido que tiene y ha tenido el estar aca, y la unica respuesta a la que se llega es que mi paso por aca no tiene sentido, que tampoco lo tiene el de ninguno de los seres humanos que aca convivimos.

Queda preguntarse entonces, para que o para quien es util que miles de vidas humanas se consuman dia a dia en esta lugubre rutina. La respuesta parece sencilla, si el Estado es el que historicamente construyó este lugar, si el es el que cada año invierte esfuerzos humanos y economicos en preservar lo que ya existe y en construir otros cada vez mas grandes, entonces es al Estado a quien este lugar presta utilidad; pero, que utilidad presta?

Una primera posibilidad teorica es que, como en la novela de Dostoiesky "crimen y castigo", sean causa y consecuencia, entonces la cárcel será el sitio donde el criminal reciba "justo y merecido castigo?.

La efectividad de dicho castigo reside en que quien lo sufre sea persuadido de manera tal que no desee reincidir en su perniciosa conducta, y en que quienes lo han recibido lo vean temor suficiente para no realizar acto alguno que merezca tan indeseable suplicio.

Sin embargo para que esto suceda es premisa que dicho castigo sea percibido como "justo" y que la autoridad desde la que se impone sea reconocida como "legitima". Vemos que quien impone dicho castigo es el juez administrando justicia en nombre del Estado; que los ciudadanos piensan, con razones de sobra, que los funcionarios que dictan y los que hacen cumplir las leyes son corruptos y sus decisiones estan atravesadas por innobles intereses, ademas los ciudadanos ven el Estado como un aparato burocratico poco eficiente y al servicio de un muy exclusivo sector de la sociedad.

Entonces tendremos que la "justicia" del castigo y la "legitimad" de la autoridad no se cumplen, razones por las cuales se explica que el 70% de quienes caen presos reinciden, y que el comun de quienes delinquen no encuentran, en el temor al castigo, razon para no hacerlo.

En estas condiciones el castigo termina carente de contenido, convirtiendose en un ritual sin sentido, donde los excesos de forma (mecanismo juridico, procedimientos legales, instituciones represivas) intentan esconder la ausencia de contenido (funcion socializadora del castigo). Caemos en un rito banalizado, donde los actores juegan una farsa mintiendose continuamente, donde jueces y carceleros sin etica reprimen a "delincuentes", sin que haya en ninguna de las partes interes en que el acto se cierre.

Exploremos ahora otra perspectiva: la de la cárcel como institución disciplinadora, espacio donde los individuos que no han sido reglados por las escuelas, las iglesias y los ejercitos, son recluidos para que aprendan los patrones de comportamiento necesarios para una vida "social productiva&

Para esto es necesario que el establecimiento cuente con un reglamento que determine con precisión que, como y cuando se debe y se puede hacer; y que, como y cuando no se debe hacer; los premios y castigos correspondientes al buen o mal comportamiento; y las estrictas rutinas cotidianas. Entonces, asi como los colegios cuentan con un manual de convivencia y los ejercitos con unas normas de comando y un regimen particular interno, la carcel debe contar con un reglamento acorde a su realidad y funcion.

Esta perspectiva, vista desde la cotidianidad del lugar en que me encuentro, no resiste su confrontacion en la practica. Al llegar a este penal no se me hizo conocer reglamento alguno, la guardia no me informó acerca de las normas de comportamiento, ni por escrito ni de manera verbal, no supe que se debia hacer ni de los mecanismos de regulacion de las relaciones entre los internos, y entre estos y la guardia, no supe acerca de las dependencias administrativas y sus funciones, parece que todo se diera por sobreentendido, que uno ya debiera saberlo todo acerca de la cárcel y su funcionamiento. Fueron los mismos internos los que me informaron acerca de unas minimas normas de convivencia y de las sanciones que su infraccion implica; pero estas normas no son institucionales, son el esfuerzo de los reclusos por convivir de la mejor forma posible, aunque la mayor parte de estas normas se quedan en palabras y se termina viviendo en permanente ambiente de tension y zozobra.

Por ejemplo, se supone que esta prohibido portar "platinas" (cuchillos artesanales), sin embargo muchos internos las tienen y no hay quien tenga la autoridad y la fuerza para hacer cumplir esta norma, ni siquiera la guardia logra hacerlo, pues mas tardan en quitar una "platina" en una de las esporadicas requisas, que los internos en conseguir una nueva, mas grande y peligrosa que la perdida.

Otro aspecto que hace de una institucion disciplinadota un instrumento eficaz de control, son los horarios estrictos que hacen que los individuos tengan un ritmo de vida controlado permanentemente por el reloj y terminen esclavizando a el recluso. Saber con exactitud que se debe hacer con cada hora, cada minuto de nuestro dia, crea el habito de la dependencia, aplastando la individualidad y destruyendo la posibilidad de darle rienda suelta a la creatividad a cada uno de nuestros impulsos vitales. Pero esto tampoco se da en este penal, nos podemos levantar a la hora que queramos, podemos dormir en cualquier momento del dia, podemos asearnos o no, podemos hacer artesanias igual que pasar el dia jugando parques. Incluso las actividades institucionales no tienen tiempos definidos, un dia hacen el conteo a las 7:15 am y al siguiente lo puede ser a las 9:00 am, un dia se va a estudiar a las 8:00 am, el siguiente a las 8:20am, luego pasan dos o tres dias sin clases; un dia nos reparten el almuerzo a las 9:00 am, otro a las 10:30am, pero igual uno puede ingerirlo a las 12:00 m o simplemente tirarlo a la basura; un dia llaman a talleres a las 8:30am, al siguiente lo hacen despues de repartir el almuerzo, o simplemente no llaman.

Podriamos entonces pensar que al no haber unos horarios estrictos, los internos tendriamos algun momento para utilizar la "libertad" del tiempo de manera constructiva, que podriamos, libres de los afanes cotidianos de afuera, crear y recrear una vivencia colectiva, pero esto es imposible porque, si bien no hay horarios, el uso que demos a nuestro tiempo no depende de nosotros, si un dia uno decide sentarse a leer, en el momento justo en que mas lo disfruta, llaman a una reunion en educativas; si una noche estamos conversando acerca de lo humano y lo divino, en el punto mas lgido de la controversia oimos la voz del guardia llamando a conteo frente a las celdas; si se planea tallar un hermoso caballo para regalarlo a la compañera, el dia destinado a darle el toque final, no llaman a talleres; si un interno se esmera en escribir un poema para un taller de literatura, el taller se cancela sin motivo alguno. Entonces terminamos esclavos de algo peor que los horarios, somos esclavos de la "rutina de la no rutina"; sabemos que finalmente siempre hacemos lo mismo pero nunca sabemos cuando y como lo vamos a hacer, asi que terminamos haciendo todas nuestras actividades con un solo fin; que el tiempo se consuma lo mas rapido posible, sin aprovechar de manera alguna nuestra capacidad creativa.

El discurso moderno del Estado social de derecho, plantea la responsabilidad del Estado en los comportamientos criminales, por no habersele garantizado los mecanismos apropiados al individuo para su insercion positiva en la sociedad. Entonces la carcel mas que un escenario represivo, seria el espacio donde el establecimiento construiria las herramientas que le permitan saldar su deuda con el individuo, resocializandolo y asegurando su insercion en la vida social y productiva

Puedo analizar esta tesis a la luz de la realidad de este centro penitenciario, pero parto aclarando que guardianes y funcionarios me han manifestado en varias oportunidades que el INPEC (Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario) no esta en absoluto interesado en nuestra resocializacion; asi que es poco lo que se puede esperar de este analisis.

Para que se de un eficiente proceso de resocializacion, la ONU recomienda un primer paso a saber; una adecuada clasificacion de los internos que tenga en cuenta sus caracteristicas socioeconomicas y sus delitos, para distribuirlos en el penal de manera organizada y para desarrollar el tratamiento penitenciario segun las necesidades de cada interno. Sin embargo, aca no se nos clasifica de manera alguna y convivimos en un mismo patio hombres de todas las caracteristicas e incursos en toda la gama de delitos que contempla el codigo penal, y solo a partir de los actos de violencia ejecutados por los internos contra los "violos" (acusados de crimenes sexuales) se ubica a estos ultimos en un patio aparte donde conviven con los internos de la tercera edad.

Despues deberia organizarse el estudio y el trabajo, partes fundamentales del proceso resocializador, a partir de la misma clasificacion teniendo en cuenta el nivel de escolaridad y las aptitudes individuales, asi como la profesion u oficio ejercido por el interno antes de su captura, e incluso si es habitante del campo o la ciudad. Pero en este reclusorio encontramos personas que no saben sumar fraccionarios asistiendo a clases de calculo para once grado, vemos internos sin mayor capacitacion academica o pedagogica como "instructores" de sus compañeros, o internos que brindan "asesoria juridica" sin nunca haber cursado un semestre de derecho. En el area laboral no hay programas de capacitacion adecuados y casi el unico trabajo es ebanisteria, en el que encontramos a hombres de todas las extracciones, laborando indistintamente, no como parte de su resocializacion sino como unica forma de rebuscarse unos pesitos mientras se mata el tiempo.

Llego a una encrucijada, pues ninguno de los planteamientos sobre los que he reflexionado muestran el para que de la carcel, no explican la utilidad que presta al Estado esta institucion, y menos aun justifican que año tras año se gasten millones de dolares en mantenimiento y construccion de centros de reclusion en todo el pais.

Una noche viendo un informe que presentó RCN sobre los colombianos detenidos en carceles ecuatorianas escuche a un recluso llamar a la prision "Bodega humana"; este concepto ha rondado mi cabeza desde ese dia, como posible explicacion para la situacion que vivimos en este lugar, asi que lo desarrollare a continuacion.

Una bodega es un espacio cerrado, un espacio que limita la interrelacion entre el "adentro" y el "afuera"; ya sea para proteger lo que está al interior, como los "cuartos frios" o para separarlo del exterior por ya no ser viable en su funcionalidad, como el cuarto de "San Alejo".

En el primer caso se busca que cierto stock de mercancia esta en condiciones optimas mientras llega el momento oportuno para que entren al circuito economico; en el segundo caso objetos que han sido utiles o importantes en algun momento, y que ya no lo son, son guardados sin mucho cuidado por su pertenencia, mientras de pronto los volvemos a necesitar, y aunque se piense que es mejor botarlos se mantienen ahi dejando que el tiempo y el ambiente nocivo los deteriore.

Esta cárcel es una bodega del segundo tipo, somos como objetos inutiles, pues nuestros comportamientos no son social ni economicamente funcionales para el Estado, somos hacinados en este "cuarto de San Alejo" hediondo, frio y humedo, sucio, esperando que sus paredes viejas y descascaradas, que su arquitectura decadente y desordenada, que su abrumadora tristeza nos destruyo los deseos de vivir, ya que escrupulos burgueses le impiden al aparato estatal deshacerse de nosotros de una sola vez y para siempre.

Sin embargo esta no es una bodega cualquiera, pues al alojar en su interior a seres humanos, tambien es obligada a soportar las relaciones sociales que estos implican. Asi al pesado ambiente fisico de las instalaciones, se suma el pesado ambiente social de las relaciones; a la corrupcion que cada uno de nosotros trae de afuera, al llegar aqui se suma la de los otros habitantes, tanto internos como guardianes y funcionarios, creandose asi un putrefacto ambiente social que descompone a todos y cada uno de los que aca sobrevivimos. Cualquier posibilidad de afecto, de honestidad, de solidaridad, de dignidad, es consumida por las fuerzas degradantes de relaciones sociales basadas en el autoritarismo, la violencia y el engaño.

El resultado de este doble proceso de corrupcion, producido por el ambiente fisico y por las relaciones sociales, es un profundo resentimiento que se refleja en el total desapego a los mas basicos valores humanos y en la incapacidad de construir alternativas individuales o colectivas que rompan con la marginacion a que son sometidos los internos durante su reclusion y aun despues de salir del penal.

Esta es la real utilidad que estas "bodegas humanas" prestan al Estado, pues asi se mantiene la sociedad fraccionada, se refuerza el sentimiento de marginacion y de frustracion, y se justifica la existencia de los mecanismos y de los aparatos de represion.

Sin embargo, si dia a dia son mas los individuos que ingresan a las carceles, por no ser funcionales para el Estado, cabe pensar que tal vez la realidad sea que dia a dia el aparato estatal se hace menos funcional para los individuos y, consecuentemente, para la sociedad. Por lo tanto, nuestra tarea no es transformar la realidad carcelaria para humanizarla y hacerla resocializadora, sino destruir el Estado hasta sus cimientos y crear una sociedad libertaria para que la carcel se convierta en una institucion innecesaria, en un triste recuerdo de la miseria y la explotacion.

PRESO POLITICO
CARCEL LA PICOTA
BOGOTA
MARZO/2006

Si deseas mandarle cartas de solidaridad envialas a los correos electronicos:
floresmagon_cna@yahoo.com / alekospanagulis_cna@hotmail.com

Fuentes: Cruz Negra Anarquista

 

 


inicio | noticias | pres@s | textos | enlaces | coordinación | contactos